Deportes de combate

Pelea sucia…

Cuando eres prepúber o adolescente, inclusive hoy en día y almenos una vez en tu vida, no puedes escapar de una agresión física.

La noticia corre por la escuela como fuego en pasto seco y, como en pelea estelar, los espectadores abarrotan la arena. Se establecen las reglas del juego al grito “De a solos”, “Parados” y “ya chilló, ya déjalo”. Se descalifican los golpes bajos, picar los ojos o jalones de cabello y a veces hasta las patadas; la sanción va desde “no seas marrano” o “no sea joto, peleé bien” hasta la intervención inmediata del pópulo.

Hoy en día he visto que en pleitos callejeros la situación se sale de control y las peleas inclusive entre niños y jóvenes se van hasta las lesiones de seriedad y sin intervención podrían inclusive cobrar la vida de alguien ¿Qué ha cambiado?

Antes era un acuerdo de “caballeros” que una vez sanjado el asunto no había “mala sangre”. Ni hablar de peleas entre mujeres porque no era usual. Sólo los villanos peleaban sucio y el fin no justificaba los medios.

Sabemos que cuando la vida peligra no hay reglas y se debe usar lo que se tenga a disposición para defenderse. Pero ¿Desde cuándo un desacuerdo, descontento o riña casual se vuelve de vida o muerte? Para empezar no deberíamos pelear por ninguna circunstancia.

Si en el deporte, que se supone formativo y los atletas, modelos a seguir, vemos “trucos sucios” y que se hace todo por ganar. Si hoy en día la sociedad es egocéntrica hasta niveles nunca vistos ¿Cómo queda la escala de valores?

Los modelos a seguir han cambiado drásticamente. Los héroes de acción se han vuelto en el mejor de los casos “aniti-héroes”.

Estamos en un país donde los narcos son “role models”. En competencia ya no gana el que juega  mejor, gana el que logra doblar las reglas o romperlas sin que lo descubran. Tan baja es la seguridad en su propia habilidad y preparación que se recurre a las salidas fáciles y a las trampas para ganar.

Un ejemplo que muestra solo una pequeña parte de mi punto:

¿Qué sentiría Brent Primus al ganar por que los doctores detuvieron la pelea?

Mike Chandler lastimó su pié en un mal paso y perdió por completo el control de él. (Algunos dicen, entre ellos Primus, que fue a raíz de la patada que se ve antes. Si lo ven cuadro a cuadro se darán cuenta que pega en el muslo con la punta del empeine, lo que me parece muy débil para lograr ese efecto)

Primus no desaprovechó para empeorar la lesión y aún así fue derribado de un golpe por un oponente con una pierna útil.

¿Ganar lo es todo? Yo, como público, prefiero ver peleadores con integridad y que comprenden que su profesión no es lastimar con dolo; terminan su pelea cuando han demostrado superioridad física, táctica y técnica. Pero en el terreno profesional, mientras haya dinero de por medio, eso no se ve.

En el amateur todavía podemos ver vestigios de los valores marciales.

Yo también competí y me subí a un ring. Las lesiones estan al orden del día y pueden acabar con tu carrera. Que un contrincante capitalice una lesión y atente en contra de tu carrera me parece ruín y cobarde. Que un competidor actúe en el límite de las reglas y utilice técnicas riesgozas navegando con bandera de ignorante me parece sucio.

La pelea sucia siempre ha existido, pero los valores como el respeto, el honor y la dignidad, en la vida como en el deporte, nos dan espectáculos y lecciones inolvidables.

 

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Bruce Lee ¿Real o fantasía?


Para que vean que no solo le tiro a Dux, Dante o a Ashida Kim, hoy, hablaré de Bruce Lee.


Todos lo conocen más por sus películas que por ser pionero de las artes marciales chinas en américa. Fue, al igual que muchos otros personajes polémicos de las artes marciales, criticado y atacado; sin duda era un bocón.


En otras ocasiones hablando de los charlatanes de las artes marciales he dicho “no firmes cheques con tu boca que tus puños no puedan pagar”. Bruce Lee firmaba muchos cheques con sus palabras y hasta donde se sabe ninguno rebotó. No me malinterpreten, no digo que Lee era todo poderoso. Me refiero a que abiertamente retó a toda la comunidad marcial de los estados unidos a desafiar su estilo y sus habilidades y no hay evidencia de que alguien le callara la boca. De hecho, de los rumores que existen sobre su pelea con Wong Jack Man, la única pelea que según se dice lo hizo dudar de sus propias creencias y habilidades, salió  bien librado y fue la que lo impulsó a vaciar su taza y empezar de cero.


El viejo Lee fundamentaba su estilo en Wing Chun y por ende no creía en la efectividad real de las patadas altas o posturas amplias. El nuevo Lee no se limitaba. Aprendio patadas de arte corenano, lucha olímpica y estilos antiguos, proyecciones y sumisiones de Judo; en fin, optó por una filosofía de tomar lo que era útil de donde podía y lo ponía a prueba cuando podía.


Pero Bruce Lee siempre fue muy vanidoso y me atrevo a decir que era obsesivo compulsivo. Su manera de entrenar lo llevaba al límite física y mentalmente y aún así nunca dejaba de estar en pose o aprovechar las cámaras. Todos sabemos de sus hazañas físicas y aunque muchos dicen que era un prodigio peleando hoy en día solo hay un video que se podría considerar evidencia.



Midamos a Lee con la misma bara que medimos a todos los personajes en este blog.


Su currículum no estaba inflado, si algo caracterizó a Bruce Lee fue que siempre ponía su habilidad sobre su linaje (Y eso que era alumno de Ip Man). No podríamos utilizar sus películas de evidencia porque son coreografías que, en el mejor de los casos solo nos dicen de su exelente condición física, elasticidad y velocidad; algo conocido por todos en el medio.


Los testimonios de otras personas o artistas marciales no entran en el juego porque en muchas ocasiones están comprados, coludidos, tienen intereses de por medio o inclusive tienen cola que les pisen y necesitan proteger para protegerse (Ej. Frank Dux en relación con Kim o Tabura).


Basemonos en los hechos. A muchos de los lectores de este blog no les parece que el sentido común sea suficiente asi que analizaremos lo más objetivamente posible el video.


En el video antes mostrado se capturó una exhibición. Diseñada para causar una impresión y poner en duda lo que en nuestro continente, más precisamente en USA, se sabía sobre artes marciales. Indudablemente se percibe maestría y control de Lee, lo más impactante quizás es cuando hace lagartijas sobre dos dedos (hay fotografías de el haciendolas sobre el pulgar solamente, pero al ser fotografías podrían ser elaboradas). Para lograr esto se requiere una fortaleza musculo-esquelética sorprendente, hasta las articulaciones, ligamentos, tendones, hasta la piel vaya. Pensar que Lee entrenaba el “finger jab” (mae-te nukite) me haría pensar que sin duda causaría un daño sustancial en los ojos de cualquiera. Haciendo trapping con un voluntario podemos notar que tiene muy buen balance. Lo de los ojos vendados es irrelevante dado que el tacto es mucho más confiable para reaccionar en este ejercicio de Wing Chun.


Hablemos de su velocidad. En el video pide a un voluntario intentar interceptar su mano. Si vemos el video cuadro a cuadro es perceptible la gran velocidad de Lee, pero no todo es maravilla. Su mano queda muy lejos del cuerpo del voluntario y recorta la distancia después del golpe, avanzando hacia el voluntario, para hacer sentir dominio de la distancia. Muy rápido si, pero si el golpe no llega ¿cual es el objeto? Indudablemente con el ojo desnudo o incluso con la velocidad real del video esto es imperceptible, lo cual cumplía su función en la exhibición.


El 9 inch punch y el 1 inch punch. Inténtenlo, es un empujón con todo el cuerpo. Desde siempre se ha sabido que en el Karate desarrollado en USA el golpeo es superficial dado a la práctica de la pelea por puntos. En el Karate tradicional se entrena la “persistencia” o penetración del golpe con ayuda del makiwara, inclusive en algunas escuelas de boxeo se implementan los “heavy punches” que son sencillamente golpes donde de transmite el peso corporal controlando la profundidad con el pie delantero. Si golpeas con la mayor velocidad posible y transmites todo tu peso el efecto es inevitable. Obviamente la potencia de Lee estaba muy por encima de su peso y estatura.


Lo verdaderamente bueno. El sparring. Pensemos que el voluntario fuera un palero. Aún así no cabe duda de la velocidad, precisión y control. De hecho, como siempre dio la impresión, Lee rebosaba confianza en su habilidad.


En conclusión Bruce Lee era un atleta inigualable en su era. Pensemos que muy pocos podían vivir de las artes marciales en la época y de ellos la mayoría invertían más tiempo en dar clases que en prepararse. Lee se dedicaba a sí mismo, sino 24/7, la mayor parte de su día… y noche. Hoy en día muy frecuente en peleadores profesionales; en la década de los 60’s y 70’s no tanto.


Rápido, fuerte, elástico, explosivo muy por encima de su talla y peso, sin duda.


¿El mejor artista marcial de la historia? No lo creo.


Aquí arde Troya. Para mí no era equilibrado y le faltaba mucha, pero mucha, humildad. Se cargaba demasiado a la pelea y la última etapa de su vida fue únicamente “mírenme”. Me atrevo a decir relegó las artes marciales. De hecho ya no se trataba de difundir el arte marcial chino, ni de ser aceptado como actor; era un frenesí de fama.


Un gran pensador y filósofo. Cambió la perspectiva con la que se estudiaban las artes marciales. Indudablemente ¿El Tao del Jeet Kune Do? Es como una canción de Nirvana: Las letras no tienen sentido o pueden tener todo el sentido que les encuentres. Puedes verle aplicacion en todo en la vida o solo para fines de combate. No descubrió el hilo negro, pero sí hizo un excelente compilado de artes marciales “for dummies”. Le recordó a la sociedad que para defender tu vida no hay reglas. Puso en perspectiva las posturas tradicionales y los métodos “arcáicos” de entrenamiento.


Intentó hacer una guía rápida para el combate. Hoy en día quienes leen su libro olvidan lo poco que hayan rescatado en días. La única forma de aprenderlo y aplicarlo es dedicar una vida a las artes marciales; como el también lo hizo. Pero con la diferencia de que un verdadero artista marcial entrena para proteger, no para retar o buscar pelea.


Pensar que las artes marciales son solo para pelear o matar es injusto. No quiero ser hipócrita, las artes marciales deben su nombre a Marte el dios de la guerra. Fueron pensadas para matar, ser superior en combate. Hoy en día tienen más aplicaciones y significado.


Las artes marciales son un estilo de vida. Un peleador llega a un punto en su vida donde su físico ya no da más y después se extingue. Un artista marcial solo crece y crece.


El mejor artista marcial no existe porque es un camino interminable de intentar la perfección. ¿Mejores artistas marciales que Lee? Cientos.


Las artes marciales salvan más vidas de las que alguna vez hayan quitado. Sin duda construyen mejores seres humanos día a día. La parte cultural y filosófica son fundamentales para la cultura universal. Si Bruce Lee viviera hoy en día seguiría siendo un referente. Seguiría siendo héroe de acción o sería un difusor de las artes marciales. Muy probablemente hubiera terminado como Steven Seagal.


Curiosamente Lee no se podría catalogar como un peleador porque no hay registros de sus peleas. Indudablemente es una leyenda y por ello podríamos conceder que gran parte de sus historia puede ser real. Apeguémonos a los hechos, al igual que Muhammad Alí representaba a una “raza” y para ser tomado en serio por la población estadounidense tenían que hacer mucho ruido. De ahí en más su habilidad para pelear siempre será un misterio. Hay mucha especulación con respecto a su efectividad si hubiera competido en MMA, pero pensando en su capacidad y su obsesión con el entrenamiento seguramente hubiera, si no llegar a campeón, dado un gran espectáculo.

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¿Cuánto cuesta un exámen?

Hoy revisando estadísticas del blog me topé con un criterio de búsqueda muy interesante. Alguien se puso a buscar con ayuda de Google los costos de exámenes de Limalama. Cuando decimos costo del exámen nos referimos a pago de derecho para presentar una examinación.

Dependiendo de la disciplina los costos de los exámenes varían bastante. Desde algunos cientos de pesos (decenas de dólares) en grados principiantes hasta miles (cientos de dólares) en grados intermedios y avanzados.

 

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Nota: Enseguida encontrarán costos aproximados dado que varían cuotas durante la preparación, el equipamento, afiliaciones y registros o participación en competencias y seminarios y los viáticos para estas. Formarse adecuadamente en cualquier ambito cuesta mucho tiempo, dinero y esfuerzo y debe existir un equilibrio entre estos 3 factores.

Limalama con mayor presencia en México que en el resto del mundo serviría como un buen promedio, sin embargo existen organizaciones “caras” y otras “baratas”. La Federación Mexicana de Limalama cobra cuotas para emitir certificados de cinturón café , negro y grados de cinturón negro, pero los maestros de cada asociación o escuela ajustan el precio del exámen dependiendo si hubo sinodales o se cambió de cede, además de una utilidad para el maestro. Todos los anteriores tienen una cuota base arriba de $1,000 (cercano 60-70 dls) y de ahí sube el costo.

Organizaciones internacionales de Karate, por estilos, son tan variadas como sus cuotas. Aquí en México, independientemente del estilo, la Federación Mexicana de Karate y Artes Marciales Afines, FEMEKA, realiza exámenes de validación de cinturón negro con fines más bien de homogenización, afiliación y competencia y también está cercano a los 100 dólares.

Así casi todas la federaciones tienen un cuerpo técnico para revalidar o validar grados y estos generan costos y obviamente tienen intereses económicos en crecer sus organizaciones

Mi top 3 de las artes marciales más caras:

Krav Maga

Las certificaciones de Krav Maga tienen caracter de “Diplomado” y se miden en horas de entrenamiento. Como estas certificaciones tienen un alto valor curricular en cuerpos de seguridad y vigilancia, servicios de escoltas, guardaespaldas, equipos policiales o militares es “natural” que tengan costos elevados (cualquier diplomado en universidad privada cuesta miles de pesos). Existen en nuestro pais “escuelas de Krav Maga” que realizan exámenes y otorgan cinturones, pero es obviamente una versión comercial.

En resumen el Krav Maga real y con reconocimiento oficial no es común para civiles pero existen civiles con certificaciones que invierten fuertes cantidades de dinero en ellas y jornadas continuas de capacitación intensiva. Si una persona quisiera prepararse de manera “Express” tendría que desembolsar mucho dinero en poco tiempo y es por esto que la considero la “más cara”.

 

Aikido

Si quieres aprender Aikido has tu alcancía. Es una disciplina rigurosa con tiempos de preparación largos y cuotas generalmente altas. Las examinaciones oficiales (IAF) se pagan en dólares y no hay de otra, como solo hay un representante por país hay una gran homogeneidad de cuotas a nivel mundial.

Jujitsu Brasileño

Para obtener conocimiento, experiencia, habilidad y con ello un grado es casi una “ley” asistir a competencias y seminarios y esto genera muchos gastos, pero independientemente de ello, dependiendo de la organización se necesita traer sinodales o autoridades representantes que hacen que el costo por exámen(en las academias que lo formalizan) se eleve mucho.

Mención honorífica: Kendo.

Para practicar el Kendo en algún punto comprarás tu Bogu (armadura), que completa puede ir desde 500 a miles de dólares.

 

Las cuotas no siempre te dicen de la calidad del aprendizaje así que no debería ser indicativo de una buena o mala escuela. Existen malas escuelas caras y buenas escuelas baratas, pero sin duda un artista marcial profesional que se respete no regala su trabajo ni echa en saco roto el tiempo, dinero y esfuerzo invertido en su preparación. En general entrenar artes marciales es caro y demandante. Si tu escuela no es así deberías preguntarte por qué.

Una persona que vive de enseñar artes marciales no vive en la opulencia pero debe tener una vida digna. Respeta a tus maestros y su estilo de vida; se consciente. Si te retrazas en tus cuotas perjudicas la economía de tu Sensei y con ello  la estabilidad de tu escuela. El que verdaderamente quiere aprender no busca pretextos, busca soluciones.

 

 

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¿Mi maestro apesta?

Es muy recurrente que cegados por el respeto reverencial hacia la figura del Sensei nunca pongamos en duda su calidad como artista marcial, atleta, maestro o inclusive como persona.

Recuerdo mis inicios en el arte marcial. Me parecía increíble que muchos compañeros no supieran si quiera el nombre completo del Sensei a varios meses de iniciar su entrenamiento. En cinturón café o inclusive negro y saber nada de historia o filosofía de su arte o estilo, ningún interés por conocer más, nada de etiqueta, Karategis sucios, cintas mal atadas. ¿Cómo se espera que alguien así sea capaz de cuestionar lo que se le enseña?¿Qué tipo de educación se da en nuestro país que evadimos leer, investigar, aprender de manera autónoma?

Me gustaría compartir esta lista de preguntas como un cuestionario de análisis para maestros o para cualquier practicante de artes marciales que bien podría dar información valiosa o por lo menos una buena perspectiva. Esta lista contiene elementos que considero fundamentales sin entrar en cuestiones personales o familiares que no me parecen propios o críticos para el fin que persiguen.

  1. ¿Mi maestro es formal? Es decir ¿Es mal quedado o impuntual? ¿Notifica oportunamente si hay suspensiones, periodo vacacional, sobre eventos o exámenes?
    • La formalidad habla mucho del Sensei y si la tiene la transmite. La formalidad no caracteriza al mexicano pero es una necesidad de cualquier formador en cualquier pais.
  2. ¿Mi maestro es honesto y humilde? ¿Miente? ¿Es congruente lo que dice y lo que hace? ¿Presume de sus logros o contactos? ¿Acepta cuestionamientos y si algo no lo sabe lo reconoce?
    • Un maestro que no acepta sus errores pierde la confianza y el respeto de sus alumnos. Un maestro que no permite o promueve los cuestionamientos no está interesado en que los alumnos aprendan.
  3. ¿Mi maestro es profesional? ¿Prepara sus clases o se nota que hay una progresión clara en lo que enseña? ¿Hay un equilibrio entre lo técnico, la preparación física y la parte filosófica-ideológica-teórica? ¿Separa claramente su vida y relaciones personales de su vida en el dojo?
    • Un verdadero Maestro hace de la enseñanza su día a día, no improvisa, pero cuando lo hace es porque algo que planeó no está fucnionando. Un verdadero maestro forma de manera integral y empuja a sus alumnos a mejorar. Para mí no hay peor falta de profesionalismo que cuando un maestro o instructor se involucra sentimental-personalmente con sus alumnos/as o los padres de estos/as (entiéndase que hay excepciones muy dignas).
  4. ¿Mi maestro esta bien preparado? ¿Ostenta un grado, rango o preparación marcial genuina? ¿Lo que me enseña es revalidable o se puede equiparar a lo que se enseña a alto nivel en el estilo o disciplina? ¿Existen incidencias de lesiones entre los alumnos ligado a su método de enseñanza? Si está afiliado a alguna federación y participan activamente ¿Tiene cursos o certificaciones de jueceo y conoce ampliamente los reglamentos?
    • No todo es el grado o es prestigio, pero cuando la preparación falta ni siquiera un alto grado o las mejores referencias bastan. No hay mejor manera de saber la calidad de lo que te enseñan que comparar con un nivel “promedio” técnico o competitivo en el estilo o la disciplina. Si te duele o sientes que peligras no lo hagas. Dentro de las artes marciales hay dolor hasta grados razonables, pero hay mucha intransigencia.
  5. ¿Mi maestro construyó/acondicionó un dojo digno? ¿El dojo está limpio y ordenado? ¿Se exige limpieza y etiqueta? Independientemente de la marca o costo ¿Existe el equipo adecuado para el entrenamiento? ¿Hay baños y/o vestidores limpios y funcionales?
    • Un verdadero artista marcial que desea enseñar sueña con un lugar digno y cómodo para entrenar, no ostentoso o súper equipado, pero con todo lo necesario. Un dojo es el espejo de su dueño.
  6. ¿Mi maestro tiene alguna otra preparación? ¿Es profesionista, se preparó o se prepara en otras áreas para la vida? ¿Es culto?
    • Muchos van a darse por aludidos. Una persona que no tiene educación, que se preocupa por seguir aprendiendo, que se cultiva integralmente, puede ofrecer muy poco aún cuando tenga mucha experiencia. El arte marcial debe llevarse a todos los aspectos de la vida ¿Cuántos aspectos de la vida conoce una persona que no reune las características?
  7. ¿Mi maestro tiene habilidad? ¿Tiene un dominio técnico de lo que enseña? ¿Demuestra o alguna vez demostró capacidad físico-atlética sobresaliente? Si enseña o prepara para la competencia? ¿Compitió? ¿Tiene algún logro?
    • Una imagen vale más que mil palabras, una acción vale más que mil imágenes.
  8. ¿Mi maestro cuida su salud? Si tiene evidente sobrepeso ¿Se debe a malos hábitos o es metabólico? ¿Fuma o bebe? ¿Se enferma recurrentemente?
    • Un maestro que no cuida su cuerpo y su mente cae en muchos de los puntos anteriores. Si enseñas el mejoramiento continuo, el cuidado de la salud, si preparas atletas se debe predicar con el ejemplo. Hay un dicho que reza “En casa de herrero asadón de palo…”

 

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¿Grados honoríficos?

Saludos comunidad marcial.

Han pasado muuchos meses desde la última publicación. El equipo Mc Dojos (Que éramos solo 3) se redujo a solo uno y pues hubo una baja en la actividad. Como en el último post se mencionó cambiaré un poco el enfoque de Mc Dojos México. Aún con la enorme frustración que genera ver que los charlatanes siguen haciendo de las suyas combatiremos ese mal de la manera más noble: informando. Los juicios se mantendrán al mínimo y el nivel de sarcásmo bajará a niveles “aceptables”. Les recuerdo que es un “Blog”, y aunque intentamos ser lo más objetivos posibles, al no dedicarme (Yo, Gutts administrador) al periodísmo, puedo y quiero compartir mi opinión y manera de pensar. La información que encuentren aquí la podrán corroborar, los invito, y si cometo algún error háganmelo saber, en serio me gusta aprender.

Con respecto a los temas que han propuesto los lectores hay algunos muy sensibles. Me han pedido hacer una lista con Mc Dojos y Mc Senseis, pero sería pan con lo mismo. Mi intención es que los lectores desarrollen un criterio de búsqueda más allá de la desacreditación directa.

En los últimos años he estado en contacto con un practicante de Dux Ryu y, aunque para mí Frank W. Dux es el charlatán más grande que hay en las artes marciales, mi nuevo amigo me ha hecho ver que no importa tu sistema puedes ser un artista marcial verdadero. Así como han comentado de Chak-Pori o Limalama, Goju Ryu o Kempo Chino, siempre hay excepciones a las reglas. Me han cuestionado mucho porque no doy la cara, pero al fin y al cabo podría falsificar una identidad y de nada les serviría. Si quieren llamarme “miedoso”, adelante, recuerden que el miedo es necesario para la supervivencia y es un aliado del artista marcial.

Entrando en tema me parece muy importante que hablemos de los grados honoríficos.

Como todos los practicantes y entusiastas de las artes marciales saben, existe un punto en que el nivel de aptitud física de cualquier practicante alcanza un pico y de ahí hay un deterioro natural. En otros casos se alcanza el dominio de los contenidos programáticos de los sistemas y no hay más contenido “oficial” que aprender (más katas, más técnicas, conceptos, preceptos, etc.). Muchos maestros siguen obteniendo grados y un observador que no fuera prudente podría creer que son una medida de fuerza y destreza. Otros pensarían que son falsos. Otros, sin mayor información, no le darían importancia.

Debemos ser claros. Cualquier practicante de artes marciales debe practicar el respeto con todos y en  todo lugar, como filosofía o por simple etiqueta.

En los estilos tradicionales y los sistemas japoneses se evalúa a partir de cierto grado y edad el avance técnico y el perfeccionamiento de la técnica adaptada a su persona en conjunto con la trayectoria. Aun cuando no hay, en muchas ocasiones, una examinación formal una mesa directiva sigue evaluándote. Un ejemplo es el Sensei Masao Kagawa quien en entrevista mencionó que hizo la Kata Kanku Dai (que fue la kata con la que hizo grado Shodan) para obtener su 8vo Dan (http://www.theshotokanway.com/aninterviewwithmasaokagawa.html).

Generalmente (sin hablar de un estilo en particular), en los sistemas americanos, modernos o menos formales, a partir de cierto grado solo se asciende a grados superiores por logros como maestro, atleta o instructor, digamos por trayectoria. Otros son meramente honoríficos o póstumos. Otros por publicidad. El primer caso, en Limalama el programa técnico existente llega a 5to grado y después se otorgan por antigüedad y trayectoria. El segundo caso es el del O-Sensei Jigoro Kano, que recibió el Décimo Dan póstumo, ya que los grados Dan como hoy se conocen se establecieron en el Judo mucho después de su época. El tercero sería el cinturón negro 8vo grado en Kempo Americano que Ed Parker le dio a Elvis Prestley en 1974; si algo se sabía de Ed Parker era que sabía vender como lo demostró con sus Karate Open.

Siempre que alguien recibe un grado superior se entrega con un certificado. Si no existe certificado es muy controversial la legitimidad de este. ¿Quiénes pueden otorgarlos? Lo más adecuado es la mesa directiva o consejo técnico del estilo marcial o la máxima autoridad a menos que…

Les pondré un ejemplo:

Al final de su carrera como maestro Grand Master Tino Tuiolosega otorgó (algunos alegan que por senilidad, otros por su medicación, solo él lo sabría con certeza…) verbalmente grados a integrantes de la comunidad mexicana de Limalama sin ningún criterio específico (algunos alegan que había quienes se formaban dos veces para subir más rápido de grado).

Existen otro tipo de reconocimientos que más allá de ser grados de algún estilo, pero controversiales de la misma manera, serían las inclusiones en algún “Hall of Fame” (salón de la fama), que como su nombre lo dice es por “Fama”.

Existen casos de artistas marciales que recibieron grados honoríficos en otros estilos por su nivel técnico como peleadores o por lo menos los consiguieron en tiempos récord que es más comprensible. Un ejemplo es en el Judo actual, que requiere de la competencia para el avance. Muchos Judokas alcanzan en nivel Shodan en un par de años por su habilidad y logros en competencia.

En fin. Cada estilo es un mundo. Honor a quien honor merece. En Japón los maestros no gustan de títulos de respeto por encima de Sensei dado que la humildad es igual de importante. Hay quienes sin merecer se autonombran Hanshi o Renshi…

Les dejo un artículo que profundiza en el uso de los títulos en el arte marcial Japonés:

http://shotokan.altavoz.net/p4_shotokan/site/artic/20121018/pags/20121018104831.html

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El Wushu en México…

Dese hace ya tiempo que me han solicitado que toque el tema de las escuelas patito de Wushu en México.

Decidí dar solo una breve reseña dado que, aunque he llegado a practicar un poco de Wushu (más propiamente shaolin quan), no he tenido el contacto adecuado con las organizaciones y escuelas como para opinar a fondo de sus problemáticas.

El Wushu, que literalmente significa “artes marciales” en chino, es mejor conocido en américa como “Kung-Fu”. Sin meterme en polémicas de qué termino es más adecuado solo resumiré diciendo que cualquier arte marcial chino es “Wushu” independientemente del periodo, familia, clan o dinastia de origen. La mejor manera de entenderlo es compararlo con el Karate. Todos los estilos de karate tienen ciertas características pero al final son “Karate” y en competencia solo se consideran reglas de combate y katas oficiales. Lo mismo pasa con los estilos y escuelas chinas. Ya sea Taiji-quan, nan-quan, chan-quan, etc. Todos son Wushu y en competencia solo se presentan taolu (formas) y sanda (combate) con reglas oficiales.

La historia del Wushu moderno, como aquellos que lo practican seriamente y aquellos que leen sobre él saben, se remonta a inicios del siglo XX con los intentos de uniformizar la enseñanza del arte marcial tradicional en china. Para no meternos en datos no comprobables (dígase Federación Jingwu y Huo Yuanjia), diremos solamente que muchas organizaciones cooperaron para la creación de una federación que rigiera las reglas de competencia. No hubo éxito y como los practicantes de las artes saben la polémica y las intrigas sobran en el mundo del arte marcial chino incluso hoy en día.

Hasta donde sé, y no quiero ahondar en los tantos intentos fallidos (como con todas las federaciones internacionales), mucho tiempo después se comenzaron a organizar olimpiadas de Wushu que curiosamente se hacían en China con mayoría de participantes chinos. Hasta la apertura cultural y comercial de china en la época moderna el Wushu vió la luz.

En 1990 se forma la IWUF  (International Wushu Federation). Es la organización más grande y la que organiza las olimpidas mundiales de Wushu. México es miembro con la FWRMAC (Federación de Wushu de la República Mexicana A.C.).

Algo deben estar haciendo muy bien porque han crecido en todos los aspectos en los últimos 10 años.

Aunque ser miembro de la Federación no garantiza el “no ser una escuela patito” (caso, FEMEKA, FEMEDELL, etc.), ser miembro te habilita para participar en competencias oficiales.

Si en tu escuela dicen enseñar “Wushu”, pero no estan federados, deberían anunciarse más bien como “Kung-Fu” de algún estilo en particular y proporcionarte información del árbol genealógico de la escuela. En américa por lo menos wushu = competencia = deporte. Kung-Fu = arte marcial tradicional.

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¿Egoísmo marcial o vacuna anti-Mc Dojo’s?

Bruce Lee, uno de los personajes más polémicos en la historia de las artes marciales creía que para que las artes marciales alcancen su máximo potencial las diferentes escuelas de diferentes estilos debían abrir sus puertas y compartir. Y ciertamente ¿De qué sirve toda la sabiduría del mundo si no es para compartirla? Pero para analizar más a fondo las facetas del tema:

¿En qué punto la apertura de las escuelas más tradicionales de arte marcial contribuyeron a la aparición de los Mc Dojo’s?

¿Hasta dónde es saludable proteger la técnica marcial?

¿Qué garantiza que un buen alumno no se convierta en un charlatán, un vividor o un sensei de cuestionable moral?

¿Hay malos sensei’s de buenas organizaciones?

¿De lo bueno poco?

Hace ya bastantes ayeres mi pasión por el arte marcial japonés me llevó hasta una reconocida escuela de Aikido. Fuera de las elevadas cuotas mensuales y la exorbitante inscripción, lo que más me llamó la atención fue un contrato que todo alumno debía firmar con clausulas que a resumidas cuentas prohibían compartir las técnicas aprendidas en el Dojo y que hasta cierto grado de avance y con el consentimiento del Sensei se podía aplicar para enseñar.

Las primeras preguntas que rondaron mi cabeza fueron:  ¿Porqué recurren a esto? ¿Les funcionará? ¿Qué garantía tienen de que un alumno con “autorización” no termine independizandose y creando su propio Dojo y su propia corriente, e inclusive enseñando mal y poniendo en duda el nombre de su Dojo madre?

Es común para cualquier escuela de arte marcial toparse con “alumnos” que entrenan un año, o talvez dos, y después desertan. Tampoco es raro que dichos alumnos terminen abriendo sus propias escuelas alegando ser maestros por su propia cuenta. ¿Cuántos cinturones verdes (niveles intermedios) de X arte marcial existirán? Todos los que han tenido una escuela saben perfectamente que la mayoría de los estudiantes se desaniman o se “llenan” en este nivel y se van. La mayoría de ellos no vuelven a practicar, un pequeño número cambian de arte y uno aún menor, quiero pensar, deciden que son expertos y ponen escuela. Ni remotamente, en dos años, se obtiene la experiencia, conocimientos o habilidad para enseñar un arte marcial verdadero. Aquellos que alcanzan la excelencia en las artes marciales no lo logran en dos años. Las mejores escuelas no son aquellas que estan más llenas así como los mejores maestros no son los mejores “comerciantes”. El camino es largo y difícil; solo aquellos que perseveran y lo toman de por vida son merecedores del título de artista marcial. Los artistas marciales de verdad saben identificar a otros. No existen maestros de verdad que sean celosos de su conocimiento, maestros egoístas. Un buen maestro sabe cuando un alumno esta preparado para convertirse en “discipulo” y sabe identificar a quien tiene la madurez para aprender ciertos conocimientos. ¿De qué sirve un contrato? ¿De qué sirve la secrecía? Esas medidas son para los cinturones verdes que se van y aún así no sirven de nada. El verdadero espíritu marcial es el perfeccionamiento y la formación de mejores seres humanos. El conocimiento y las técnicas son nada si no se puede formar a mejores seres humanos.

Si algo he visto en mi vida como artista marcial es que los falsos, los charlatanes y Mc Senseis no soportan el trabajo duro y honesto. Los contratos y los entrenamientos a puerta cerrada no son buenos para nadie y de hecho no sirven. Coincido con muchos otros en que las artes marciales deben hermanarse y buscar el bien de la sociedad y el crecimiento del espíritu. Creo en el intercambio técnico. Nunca le negaría a mis alumnos entrenar otros estilos o aprender de otros maestros si se mantienen humildes y en otros lugares y con otros maestros  crecen y mejoran como seres humanos. El mejoramiento técnico viene a partir del estudio arduo, profundo y reflexivo, la repetición constante, la practica vehemente, la tenacidad, y sobre todo, de aprender de otros; y en especial los valores marciales no se aprenden solos, el ejemplo siempre será la mejor manera de enseñar el espíritu marcial y una comunidad ejemplar en lo que debemos perseguir.

Yo no creo que la apertura insentivara al nacimiento de los Mc Dojos. Sería como creer que los charlatanes no existían antes y que todos los problemas del mundo se deben a una sola causa. Sí creo que la falta de valores en algunos individuos desencadenan este problema. Siempre el criterio será la mejor herramienta para identificar a estas personas y aún así no existen vacunas para que nunca lleguen a las puertas de tu escuela.

El estudio colaborativo del arte marcial desde un enfoque de escuelas aún hoy en dia es bastante raro y definitivamente bueno y necesario. Me gusta poder conversar con otros practicantes de artes marciales y compartir conocimiento. Estudiar diversas artes marciales no es malo pero no debemos engañarnos. Para aprender un solo arte se requiere de mucha disciplina; aprendiendo varias es fácil perder la seriedad ycontraponer sus principios consiguiendo perder de vista la verdadera escencia del camino marcial. Solo aquel que sigue un camino con convicción llega lejos; tomar veredas solo hace que camines el camino ya andado. No me malinterpreten, no me refiero a casarse con un estilo, me refiero a encontrar su propio arte marcial sin negar los valores  y la sabiduría de nuestros maestros.

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